El glaucoma es una de las enfermedades que provocan un mayor índice de ceguera en las personas que superan los 60 años. Es un padecimiento que afecta al nervio óptico del ojo por la acumulación de fluido, ya que eleva la presión de este. Los daños son permanentes, pero una vez que se detecta puede detenerse su avance con cirugías y medicamentos.

Desde el enfoque de la cirugía láser se pueden seguir dos procedimientos: la trabeculoplastía se recomienda en casos de glaucoma con ángulo abierto, mientras que la iridotomía se sugiere para personas con ángulo cerrado. Ambos métodos son ambulatorios y suelen tener excelentes resultados.

Cuando el láser no es suficiente, lo ideal es practicar una cirugía conocida como trabeculectomía o bien, colocar dispositivos de drenaje para el glaucoma que facilitan la salida del humor acuoso, favoreciendo una menor presión ocular. El Dr. Miguel Ángel Diego Berdeja está a la vanguardia en el tema, consúltalo para mayores detalles.